Economía Social y Emprendedores.

En esta entrada os voy a hablar, con conocimiento de causa, de un tipo de sociedades que quizá sean desconocidas a nivel general, y se habla muy poco de ellas en charlas o talleres de emprendedores, pero considero que por sus peculiaridades, también son un buen punto de partida para emprender un negocio y poner tu idea en marcha. Este tipo de sociedades son las empresas de economía social. Aunque en esta entrada me voy a centrar en las cooperativas y sociedades laborales desde el punto de vista de un emprendedor, también son empresas de economía social: las mutualidades, las cofradías de pescadores, las empresas de inserción, y los centros especiales de empleo.
Si lo que buscas es ganar dinero (tienes un punto de vista más mercantilista), este tipo de empresas no son tu opción para emprender tu idea. Las empresas de economía social son organizaciones empresariales democráticas, fundamentadas en la valoración de la persona y del entorno (local) por encima del capital, en las que los beneficios de la actividad son repartidos entre todos sus integrantes. La principal filosofía de estas empresas es la generación de cohesión social allí donde se instalan:
  • Generan empleo y estabilidad  (son competitivas).
  • Resuelven crisis sectoriales o territoriales gracias a su carácter colectivo y a la no deslocalización de la producción. Es decir, quedan ancladas al territorio en que se crearon permitiendo que este resurja, crezca y se mantenga en el tiempo. Esta actitud es una fuente de riqueza que evita, en muchos casos, la despoblación de los territorios.
  • Son emprendedoras y participativas, por lo que potencian esas mismas cualidades en sus integrantes. Las empresas de economía social son también conocidas como escuelas de democracia económica.
  • Son socialmente solidarias. Integran en sus organizaciones a personas discapacitadas o en riesgo de exclusión social.

¿Qué es la economía social?

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